ChowFan

Son las nueve. Entro. “Es para llevar” Me saludan y voy a la caja “¿Qué va ser, güera?” Pido un Chow Fan vegetariano, pago y me voy a la barra circular a esperar, me atienden rápido y amable, como siempre, hay dos tipos sentados en la barra, cada uno con su casco de moto en la mesa, ríen y paran, serio, uno le dice al otro “No puedes hacer todo, no se puede, en serio que no.” Siguen comiendo. La barra circular tiene una pecera circular en medio, siempre me da tristeza ver a los peces ahí; la barra está en medio del lugar, el primer piso,  se puede ver todo. El capitán siempre está en la caja, se viste de traje negro, es mexicano-chino, muy alto y robusto, serio, pero siempre atento. Hay una mujer del otro lado de la barra circular, trae un montón de papeles y escribe en ellos con pluma, hace gestos, trae rayos en el cabello que se recoge con una pinza. Ya me conocen, nos conocen. Abren las veinte y cuatro horas del día. Hemos venido  alguna vez a desayunar, otras a comer y muchas, pero muchas veces en la madrugada por el bajón o simplemente por el antojo inaguantable de un pan chino. Todo el mundo está en colores claros y la luz está -casi- rozando entre el cálido y el frío. “¿Ya te atendieron güera?” “Así es, gracias.” Sonrío, este lugar ya es tan mío, tan nuestro; los rituales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s